martes, 26 de enero de 2010

Vivienda emergente de Hogar de Cristo en Ecuador

Os dejo un video de como se arman las casas que Hogar de Cristo construye en Ecuador.
Aquí lo que se ve es como en el aserradero-fábrica de Guayaquil los operarios montan la casa por partes (se ve una de las paredes) y posteriormente todo el conjunto de la casa se traslada a la zona en la que la señora quiere que esté y allí, como si fuera un mueble de IKEA, se "ensamblan" con clavos todas las partes de la casa.


http://www.youtube.com/watch?v=B3FGliuJDl4&feature=rec-LGOUT-exp_fresh+div-1r-3-HM

viernes, 22 de enero de 2010

Eduardo Galeano escribe sobre Haití... en 2004

Eduardo Galeano: La historia silenciada : Haití (extraordinario texto de abril de 2004 )


Eduardo Galeano 4 de abril de 2004
El primer día de este año, la libertad cumplió dos siglos de vida en el mundo. Nadie se enteró, o casi nadie. Pocos días después, el país del cumpleaños, Haití, pasó a ocupar algún espacio en los medios de comunicación; pero no por el aniversario de la libertad universal, sino porque se desató allí un baño de sangre que acabó volteando al presidente Aristide.
Haití fue el primer país donde se abolió la esclavitud. Sin embargo, las enciclopedias más difundidas y casi todos los textos de educación atribuyen a Inglaterra ese histórico honor. Es verdad que un buen día cambió de opinión el imperio que había sido campeón mundial del tráfico negrero; pero la abolición británica ocurrió en 1807, tres años después de la revolución haitiana, y resultó tan poco convincente que en 1832 Inglaterra tuvo que volver a prohibir la esclavitud.
Nada tiene de nuevo el ninguneo de Haití. Desde hace dos siglos, sufre desprecio y castigo. Thomas Jefferson, prócer de la libertad y propietario de esclavos, advertía que de Haití provenía el mal ejemplo; y decía que había que “confinar la peste en esa isla”. Su país lo escuchó. Los Estados Unidos demoraron sesenta años en otorgar reconocimiento diplomático a la más libre de las naciones. Mientras tanto, en Brasil, se llamaba haitianismo al desorden y a la violencia. Los dueños de los brazos negros se salvaron del haitianismo hasta 1888. Ese año, el Brasil abolió la esclavitud. Fue el último país en el mundo.
Haití ha vuelto a ser un país invisible, hasta la próxima carnicería. Mientras estuvo en las pantallas y en las páginas, a principios de este año, los medios trasmitieron confusión y violencia y confirmaron que los haitianos han nacido para hacer bien el mal y para hacer mal el bien.
Desde la revolución para acá, Haití sólo ha sido capaz de ofrecer tragedias. Era una colonia próspera y feliz y ahora es la nación más pobre del hemisferio occidental. Las revoluciones, concluyeron algunos especialistas, conducen al abismo. (cuando los poderosos no quieren, que se lo digan a Nicaragua y toda latinoamérica)Y algunos dijeron, y otros sugirieron, que la tendencia haitiana al fratricidio proviene de la salvaje herencia que viene del Africa. El mandato de los ancestros. La maldición negra, que empuja al crimen y al caos.
De la maldición blanca, no se habló.
La Revolución Francesa había eliminado la esclavitud, pero Napoleón la había resucitado: —¿Cuál ha sido el régimen más próspero para las colonias?
—El anterior.
—Pues, que se restablezca.
Y, para reimplantar la esclavitud en Haití, envió más de cincuenta naves llenas de soldados.
Los negros alzados vencieron a Francia y conquistaron la independencia nacional y la liberación de los esclavos. En 1804, heredaron una tierra arrasada por las devastadoras plantaciones de caña de azúcar y un país quemado por la guerra feroz. Y heredaron “la deuda francesa”. Francia cobró cara la humillación infligida a Napoleón Bonaparte. A poco de nacer, Haití tuvo que comprometerse a pagar una indemnización gigantesca, por el daño que había hecho liberándose. Esa expiación del pecado de la libertad le costó 150 millones de francos oro. El nuevo país nació estrangulado por esa soga atada al pescuezo: una fortuna que actualmente equivaldría a 21,700 millones de dólares o a 44 presupuestos totales del Haití de nuestros días. Mucho más de un siglo llevó el pago de la deuda, que los intereses de usura iban multiplicando. En 1938 se cumplió, por fin, la redención final. Para entonces, ya Haití pertenecía a los bancos de los Estados Unidos.
A cambio de ese dineral, Francia reconoció oficialmente a la nueva nación. Ningún otro país la reconoció. Haití había nacido condenada a la soledad. Tampoco Simón Bolívar la reconoció, aunque le debía todo. Barcos, armas y soldados le había dado Haití en 1816, cuando Bolívar llegó a la isla, derrotado, y pidió amparo y ayuda. Todo le dio Haití, con la sola condición de que liberara a los esclavos, una idea que hasta entonces no se le había ocurrido. Después, el prócer triunfó en su guerra de independencia y expresó su gratitud enviando a Port-au-Prince una espada de regalo. De reconocimiento, ni hablar.
En realidad, las colonias españolas que habían pasado a ser países independientes seguían teniendo esclavos, aunque algunas tuvieran, además, leyes que lo prohibían. Bolívar dictó la suya en 1821, pero la realidad no se dio por enterada. Treinta años después, en 1851, Colombia abolió la esclavitud; y Venezuela en 1854.
En 1915, los marines desembarcaron en Haití. Se quedaron diecinueve años. Lo primero que hicieron fue ocupar la aduana y la oficina de recaudación de impuestos. El ejército de ocupación retuvo el salario del presidente haitiano hasta que se resignó a firmar la liquidación del Banco de la Nación, que se convirtió en sucursal del Citibank de Nueva York. El presidente y todos los demás negros tenían la entrada prohibida en los hoteles, restoranes y clubes exclusivos del poder extranjero. Los ocupantes no se atrevieron a restablecer la esclavitud, pero impusieron el trabajo forzado para las obras públicas. Y mataron mucho. No fue fácil apagar los fuegos de la resistencia. El jefe guerrillero, Charlemagne Péralte, clavado en cruz contra una puerta, fue exhibido, para escarmiento, en la plaza pública. La misión civilizadora concluyó en 1934. Los ocupantes se retiraron dejando en su lugar una Guardia Nacional, fabricada por ellos, para exterminar cualquier posible asomo de democracia. Lo mismo hicieron en Nicaragua y en la República Dominicana. Algún tiempo después, Duvalier fue el equivalente haitiano de Somoza y de Trujillo.
Y así, de dictadura en dictadura, de promesa en traición, se fueron sumando las desventuras y los años. Aristide, el cura rebelde, llegó a la presidencia en 1991. Duró pocos meses. El gobierno de los Estados Unidos ayudó a derribarlo, se lo llevó, lo sometió a tratamiento y una vez reciclado lo devolvió, en brazos de los marines, a la presidencia. Y otra vez ayudó a derribarlo, en este año 2004, y otra vez hubo matanza. Y otra vez volvieron los marines, que siempre regresan, como la gripe.
Pero los expertos internacionales son mucho más devastadores que las tropas invasoras. País sumiso a las órdenes del Banco Mundial y del Fondo Monetario, Haití había obedecido sus instrucciones sin chistar. Le pagaron negándole el pan y la sal. Le congelaron los créditos, a pesar de que había desmantelado el Estado y había liquidado todos los aranceles y subsidios que protegían la producción nacional. Los campesinos cultivadores de arroz, que eran la mayoría, se convirtieron en mendigos o balseros. Muchos han ido y siguen yendo a parar a las profundidades del mar Caribe, pero esos náufragos no son cubanos y raras veces aparecen en los diarios.
Ahora Haití importa todo su arroz desde los Estados Unidos, donde los expertos internacionales, que son gente bastante distraída, se han olvidado de prohibir los aranceles y subsidios que protegen la producción nacional.
En la frontera donde termina la República Dominicana y empieza Haití, hay un gran cartel que advierte: El mal paso. Al otro lado, está el infierno negro. Sangre y hambre, miseria, pestes.
En ese infierno tan temido, todos son escultores. Los haitianos tienen la costumbre de recoger latas y fierros viejos y con antigua maestría, recortando y martillando, sus manos crean maravillas que se ofrecen en los mercados populares.
Haití es un país arrojado al basural, por eterno castigo de su dignidad. Allí yace, como si fuera chatarra. Espera las manos de su gente.

Carta del IECAH sobre la situación en Haiti

Y ahora... todos ``desastrólogos´´


(Para El Correo)
Francisco Rey, Jesús A. Núñez

La tragedia que vive Haití tras el potente terremoto del pasado día 13 y las enormes dificultades a las que se está enfrentando la ayuda internacional están teniendo efectos preocupantes en gran parte de los medios de comunicación y de los profesionales periodísticos. Medios que jamás han dedicado una línea o un minuto a Haití, que nunca informaron de la dramática situación que vivía el país desde hace décadas, que no comunicaron, por ejemplo, la retirada del contingente español de MINUSTAH en el año 2006 para enviarlo a Afganistán, que no hablaron de los efectos de las políticas de los organismos financieros internacionales sobre el país, que no se ocupan de las cuestiones humanitarias, devienen hoy en expertos solidarios y pontifican sobre lo que hay que hacer, sobre lo mal que va todo, permitiéndose aconsejar con soberbia a los organismos humanitarios y de cooperación.

Tertulianos que jamás han visto a un pobre, que desconocen totalmente los más elementales conceptos sobre cooperación al desarrollo o acción humanitaria, que no han participado nunca en la respuesta a desastres o situaciones de conflicto, que a renglón seguido pasan a hablar de cualquier trivialidad de los asuntos del corazón, nos sermonean a cada rato sobre la incompetencia de la ONU, las heroicidades de los expatriados, las bondades de los militares estadounidenses.

Ya de paso, se permiten también recomendar que colaboremos con la ONG de algún amigo de ellos, o con un cura de un pueblo, que él/ella conoce, y que es muy caritativo y con el que se garantiza que ``la ayuda llega´´. Algunos, incluso, se atreven a manejar la jerga humanitaria y nos hablan de que ``esto no habría sucedido si les hubiéramos enseñado a.``. No hay en sus palabras ninguna alusión a la brutal colonización, a las crónicas invasiones estadounidenses del país, a las dictaduras de los Duvalier, al controvertido mandato de MINUSTAH. Todo vale, nos dicen otros tertulianos, pues el fin solidario es bueno. En resumen: barra libre para la solidaridad de ``todo a cien´´.

Para quienes dedicamos nuestro tiempo y esfuerzo al análisis y a la práctica de la acción humanitaria resulta insufrible encontrarse con este tipo de cobertura mediática. Salvo honrosas excepciones, estamos ante un comportamiento oportunista y desinformador que contribuye a dar una visión del desastre, de sus causas y de las dificultades de la respuesta, absolutamente banal, autocomplaciente y descontextualizada.

En demasiados casos nos encontramos ante un reportero que, mientras pasea -ésa parece ser la nueva moda de la información en directo-, nos narra, sin el menor pudor ni filtro ético o profesional, cualquier cosa que se le ocurra, mostrando el sufrimiento del pueblo haitiano y opinando, eso sí, sobre la ayuda que no llega, sobre lo que habría que hacer, sobre casos puntuales que no pasarían de ser anecdóticos y que él o ella convierten en la norma. ¿Mostró ese mismo reportero imágenes similares tras el atentado del 11-M en Madrid? ¿Se paseó, acaso, entre los restos de los cadáveres de los incendios forestales de Guadalajara, mientras trasmitía su crónica? ¿Tal vez vale más una vida humana en nuestro país que en Haití para quien así pretende informar?

Solemos decir en el sector de la cooperación que medios de comunicación y organizaciones humanitarias estamos condenados a entendernos, estableciendo adecuados cauces de relación y sinergias. Así debe ser y así tratamos de hacerlo desde el IECAH, con un sostenido esfuerzo a esa tarea que, en ocasiones, ha tenido buenos resultados.

Por eso, y ante la gravedad de esta crisis y el inadecuado tratamiento que se le está dando, resulta obligado reaccionar. Por favor, no envíen más reporteros a Haití, ni más fotógrafos para hacer la dramática foto que les permita ganar el Pulitzer. Ya tenemos bastante. Expliquen las causas de lo que pasa, consulten con quienes llevan años trabajando en el país, en ayuda humanitaria, en cooperación al desarrollo, en derechos humanos. Y, sobre todo, pregunten a los haitianos, a los líderes de las organizaciones locales, a los investigadores sociales -que los hay y muy buenos-, incluso a los políticos. No traten a todo un país como mera víctima paralizada en espera de ayuda. No recurran solo a las imágenes de caos y rapiña o a los estereotipos de corrupción y violencia. Claro que de eso siempre hay tras un desastre, ¿alguien lo desconocía? Y también heroísmo y entrega. Respetemos, por favor, la dignidad del pueblo haitiano.

martes, 19 de enero de 2010

Energia renovable práctica


Libro de lo más interesante, a lo rollo "MC Guiver". Para los que no lo sepan, esta era una serie que hablaba de "Mister Bricolage man". De como con un chicle y dos metros de cuerda sisal, se hacía un transbordador espacial, todo un flipao!. Bueno, pues eso, el libro es parecido, pero creando energía limpia y barata. Para mi ha sido de inestimable ayuda.

Habitabilidad Básica en Haiti

Hoy me toca hacer de periodista, e informaros de lo acaecido en el día de ayer (18.01) en la reunión sobre Post-emergencia en Haiti.

La conversación fué encaminada por nuestro "Doctor", Julian Salas, y una vez expuesta la temática y el echo de encontrarse en esa reunión, se dió la palabra a todo el mundo que quisiese expresarse de cualquiera de las maneras.


En esta foto podemos ver a parte del equipo ICHaB en plena charla.

Voy hacer un resumen esquemático de que se hablo en la reunión:

- Hacer un frente común a la catástrofe.
- El ICHaB se ofreció como oficina técnica gratuita.
- Se comento las directrices de Habitabilidad básica y como ejecutarlas, muy bien comentadas por Belen y Julian el fin de semana pasado en clase.
- La falta de protagonismo (grandes urbanizaciones, maravillosas ceremonias de inaguración) por parte del trabajo del ICHaB, pero más necesario en ambito de ayuda y cooperación, hace necesario estar unidos entre todas las organizaciones y ONGs, y crear un frente común para hacer fuerza,demandar coordinación y claridad en las ayudas a Haíti.
- Es básico trabajar conjuntamente con el gobierno y sus instituciones, AECID principalmente.
- La situación dada en Haíti es totalmente nueva, no hay gobierno, no hay instituciones, ni infraestructuras.
- Todo bajo la coordinación del ICHaB, empezando a recabar información desde ahora mismo, desarrollando una estrategia de actuación para la Post-emergencia.

Al final, y yo temiendo que esto se quedaría en una charla de buenas intenciones, se quedo en realizar un escrito conjunto, y que fuese validado por la gran mayoria de las instituciones presentes, y no presentes, para hacer fuerza al gobierno, y que este decida coordinar las ayudas de una forma más eficiente y lógica.

Y esto solo en dos horas de reunión, casi nada.


OLER, SENTIR Y VIVIR LA PERIMETRAL

Como suele suceder, toparme con Hogar de Cristo en mi vida, fue un puro azar del destino.

Tras un mes conociendo la realidad ecuatoriana de la sierra, el colofón final que me tenían preparado era llegar a la Sergio Toral. Allí, encima de alguna de sus lomas, mi cabeza intentaba asimilar lo que mis ojos estaban viendo. La imagen era y es desoladora, kilómetros y kilómetros de aquella misma realidad de caña y madera.
Meses después, volvía a estar en aquella misma Perimetral. Recuerdo la primera noche que pasé en la antigua casa de voluntarios. Estaba muerto de calor, casi sin poder respirar entré en una casa que me recibió con la luz de una vela, la sonrisa de Anna, la vitalidad de Mari Carmen y la mirada de Kerlyn. Toda la noche sintiendo el pasar de los camiones y el zumbido de los mosquitos retumbando en mi oreja. Esa sensación nunca se me podrá olvidar y siempre irá conmigo.

Aquella noche apenas pude dormir. El corazón latía a una velocidad como si se fuera a salir del pecho. Tras meses esperando el momento, el momento estaba a punto de llegar. ¡Tenía ansias por empezar ya!

En mi cabeza las imágenes pasaban muy deprisa, la despedida de mi familia, la última conversación con mis amigos etc, mi mundo y todo lo que lo rodeaba acababa de cambiar. Sin embargo estaba muy seguro y convencido del paso que estaba dando. Por fin iba a poder poner al servicio de los excluidos mi trabajo.

A cada armado de casas que fui, con cada señora que hablé y en cada uno de los actos que participé lo que siempre buscaba eran las miradas de las personas. Aquellos ojos irradiando luz eran el motivo por el que estar allí, era el convencerme a mi mismo de que la decisión había sido la correcta.

Hoy echo de menos esa misma Perimetral con su ruido de camiones y sus mosquitos, añoro esas miradas y extraño Tarifa.

Ruido de camiones, zumbido de mosquitos y ese olor al entrar en las casas de los sectores. Ese olor que no es el reflejo de una rica comida, sino del agua estancada, ese olor que no es el de un niño recién bañado sino el del convivir con la basura, ese olor que no es el de una mujer perfumada, sino el de una madre que huele a sacrificio por llevar un plato de arroz a la mesa.

Si algo he aprendido en Hogar de Cristo es que el ciento por uno se cumple, y la posibilidad de CAMBIAR EL MUNDO es real.

sábado, 16 de enero de 2010

Politicas de vivienda en Chile

Hola aca dejo un link interesante como archivo de fuentes primarias de investigación.
Se recogen videos de interes sobre politica habitacional en Chile.

Saludos Julián el pibe no Salas jeje...

invisibilidades


publicado hoy en El País
Que paseis buena semana.
Ro.

jueves, 14 de enero de 2010

Observatorio de Cooperación Universitaria

Una página web actualizada periódicamente con buen contenido sobre la agenda universitaria en materia de cooperación al desarrollo en España principalmente.

http://www.ocud.es/?q=es

Saludos,

Marta

Minarete a escala real


Está es de verdad. Se encuentra en Chinguetti, Mauritania, ciudad santa para los musulmanes.
Marc

Contrucción de un minarete

Lo primero me disculpo por mi falta de jerga técnica, aunque creo que será entendible para todo el mundo. Esto que vais a ver en el video, es la construcción de un minarete a pequeña escala, que construimos en la entrada de un Hospital en Atar, Mauritania. Este tipo de construcción ancestral, creo no equivocarme, llamado "piedra seca", se basa en la superposición de piedras sin ningún tipo de sustancia que las mantengas unidas (argamasa, cemento, etc..), imposible en un país que solo tienen arena y piedras, solamente con la fuerza de la gravedad y un poco de suerte. Aunque este no sea el caso y se haya utilizado cemento debido a su pequeño tamaño.

Construcción con caña y Johnatan Cory Wright

Aqui dejo mi aporte: una conferencia sobre construcción con caña dentro de las jornadas de Buenas practicas medioambientales en Tetuán.

Es el día 20 a las 18, yo conocí estas construcciones por la revista Arquitectura Sin recursos donde sale publicado un articulo del ICHaB.

Aqui la pagina de las jornadas (son de acceso libre)

Y esta es la de Johnatan Cory Wright el arquitecto que las construye que vino desde Inglaterra (creo) para enamorarse de Almería donde comenzo sus investigaciones con la caña común.

Julián

Jornadas sobre TIC y Cooperación

Os mando un enlace sobre una jornada que da ingenieros sin fronteras, sobre las TIC y la cooperación al desarrollo.
Marta

Urbaninform

Os paso este link para pagina de Urbaninform donde podeis ver varios videos sobre los projectos realizados en slums. Una pena que no hay ningun proyecto de ICHaB :(.
Milica

Conferencia sobre la escasez de agua

Os mando otro enlace sobre una conferencia sobre la Escasez de Agua en Febrero,
La vida depende directamente del agua y ésta es hoy en día ya motivo de grandes conflictos entre pueblos.
La información aquí.
Marta

Desayunos-coloquio sobre pobreza, cooperación...

Desayunos-coloquio a partir de enero: Pobreza y exclusión social, cooperación, desarrollo, etc. organizados por la Escuela de Profesionales de Inmigración y Cooperación [EPIC].
Información, calendario y demás... aquí.
Ro.

World Mapper

Os envío un link a la página de WORLD MAPPER donde el planeta no se grafía como nave espacial sino como lugar donde suceden cosas... y que cosas! Vedlo aquí.
Plácido

Reloj Mundial

Os mando un link de un "reloj mundial" de estadísticas reales, en algún momento del sábado por la mañana se comentó en clase. Se puede ver el aumento de la población, enfermedades, producción de comida, etc. Lo que más me impresiona personalmente son lo rápido que crecen las infecciones respiratorias y los casos de malaria, y la producción de pollos (??!!)
Lara

La vivienda protegida.

Exposición La Vivienda Protegida: Historia de una Necesidad.
En la Arquería de Nuevos Ministerios en Madrid. Hasta el 28 de febrero.
Más información aquí.
Ana

empezamos...

El viernes pasado, 8 de enero de 2010, comenzamos la decimotercera edición del Curso de Especialización en Cooperación para el Desarrollo de Asentamientos Humanos en el Tercer Mundo organizado por el ICHaB.
Este blog se crea como una herramienta para disponer de enlaces, convocatorias, informaciones, propuestas, bibliografías, documentos, etc., etc., etc....